Hasta el -10.000 la humanidad pertenecía a la etapa depredadora. Se considera la más larga de la humanidad pero de la que menos sabemos. Suponía ventajas en los nutrientes de los alimentos pero inconvenientes en la supervivencia. Es la etapa con menor esperanza de vida (20 años).
Alrededor del 3000-5000 a.C las 4 grandes civilizaciones fluviales promulgaron la producción y el inicio de la etapa productora (-10.000 - S.XIX). Lo curioso fue saber que fueron los grandes ríos que tenían en común las civilizaciones los que permitieron a la humanidad darse cuenta de las posibilidades que ofrecía el entorno para sostener el crecimiento y mejorar en calidad de vida. La población se caracterizaba por presentar una elevada natalidad obstaculizada por una alta mortalidad (guerras, epidemias, infecciones..) y una baja esperanza de vida. El crecimiento era lento y en "dientes de sierra"; ya que las condiciones no favorecían a un desarrollo sostenido.
Esta nueva etapa productora inicia la actividad agrícola y por tanto las primeras desigualdades. Hasta el S. XV estaríamos hablando de una agricultura tradicional caracterizada y limitada por el factor tierra y dependiente también del factor trabajo. Al tener el capital escasa importancia, la sociedad presentaba problemas para tener un crecimiento sostenible. En función de la tierra los productos obtenidos y las técnicas utilizadas eran diferentes (Mediterráneo y el Norte) pero también tenían aspectos en común. Se trataban de economías de subsistencia, caracterizadas por una baja productividad y orgánicas (dependientes de la tierra).
No obstante, una de las principales características teorizada por Malthus me llamó la atención. El techo al crecimiento de la población lo marcaba los alimentos, los cuales se veían influenciados por la disponibilidad de tierras. La ley de rendimientos decrecientes define muy bien esta situación.
Por otra parte, el sistema feudal era el que llevaba la organización. Los señores feudales protegían a las comunidades a cambio de una remuneración y dependencia. Las desigualdades de los individuos ante la ley era la característica principal que permitía a los señores recibir una renta feudal que en tiempos de crisis o malas cosechas favorecerían a la pobreza y a la miseria.
Tras pasar la Peste Negra (1348) y la inevitable crisis, se produjeron cambios en el sistema feudal que permitieron en algunos sitios de Europa mejorar el bienestar relativo de los campesinos. La disminución de la renta feudal, la recuperación del poder de la monarquía y sobretodo la aparición de la renta de la tierra (permite acumular dinero) impulsa el crecimiento y una nueva etapa de exploraciones en la que el motor es el comercio.
Esta nueva etapa que se alargará hasta el S.XIX permitirá desarrollar el comercio que hasta entonces apenas lo estaba (Ruta de la seda). Se produjeron mejoras en la organización: formación de gremios, ferias (Champagne), moneda, crédito, banca, asociaciones mercantiles...
El descubrimiento de nuevos territorios permite conocer nuevos productos para negociar con ellos y establecer nexos comunicativos. En un primer momento, gracias a los descubrimientos, el poder sobre la expansión del comercio en Europa lo tenía el Mediterráneo pero a causa de la plata y la escasa variedad de oferta entre otras cosas, la primacía pasó al norte.
Alrededor del 3000-5000 a.C las 4 grandes civilizaciones fluviales promulgaron la producción y el inicio de la etapa productora (-10.000 - S.XIX). Lo curioso fue saber que fueron los grandes ríos que tenían en común las civilizaciones los que permitieron a la humanidad darse cuenta de las posibilidades que ofrecía el entorno para sostener el crecimiento y mejorar en calidad de vida. La población se caracterizaba por presentar una elevada natalidad obstaculizada por una alta mortalidad (guerras, epidemias, infecciones..) y una baja esperanza de vida. El crecimiento era lento y en "dientes de sierra"; ya que las condiciones no favorecían a un desarrollo sostenido.
Esta nueva etapa productora inicia la actividad agrícola y por tanto las primeras desigualdades. Hasta el S. XV estaríamos hablando de una agricultura tradicional caracterizada y limitada por el factor tierra y dependiente también del factor trabajo. Al tener el capital escasa importancia, la sociedad presentaba problemas para tener un crecimiento sostenible. En función de la tierra los productos obtenidos y las técnicas utilizadas eran diferentes (Mediterráneo y el Norte) pero también tenían aspectos en común. Se trataban de economías de subsistencia, caracterizadas por una baja productividad y orgánicas (dependientes de la tierra).
No obstante, una de las principales características teorizada por Malthus me llamó la atención. El techo al crecimiento de la población lo marcaba los alimentos, los cuales se veían influenciados por la disponibilidad de tierras. La ley de rendimientos decrecientes define muy bien esta situación.
Por otra parte, el sistema feudal era el que llevaba la organización. Los señores feudales protegían a las comunidades a cambio de una remuneración y dependencia. Las desigualdades de los individuos ante la ley era la característica principal que permitía a los señores recibir una renta feudal que en tiempos de crisis o malas cosechas favorecerían a la pobreza y a la miseria.
Tras pasar la Peste Negra (1348) y la inevitable crisis, se produjeron cambios en el sistema feudal que permitieron en algunos sitios de Europa mejorar el bienestar relativo de los campesinos. La disminución de la renta feudal, la recuperación del poder de la monarquía y sobretodo la aparición de la renta de la tierra (permite acumular dinero) impulsa el crecimiento y una nueva etapa de exploraciones en la que el motor es el comercio.
Esta nueva etapa que se alargará hasta el S.XIX permitirá desarrollar el comercio que hasta entonces apenas lo estaba (Ruta de la seda). Se produjeron mejoras en la organización: formación de gremios, ferias (Champagne), moneda, crédito, banca, asociaciones mercantiles...
El descubrimiento de nuevos territorios permite conocer nuevos productos para negociar con ellos y establecer nexos comunicativos. En un primer momento, gracias a los descubrimientos, el poder sobre la expansión del comercio en Europa lo tenía el Mediterráneo pero a causa de la plata y la escasa variedad de oferta entre otras cosas, la primacía pasó al norte.
Es una etapa de exploraciones tanto comerciales como militares que permiten a la sociedad ir evolucionando poco a poco hasta llegar a nuestros días. Me he dado cuenta que a lo largo de esta etapa se han producido muchos cambios para intentar mejorar a pesar de las dificultades y miseria. Es pues que considero que las dificultades y la miseria motivan a la sociedad a innovar, producir, conquistar y hacer todos los cambios y progresos necesarios para mejorar y poder conseguir un crecimiento sostenido. La sociedad preindustrial es el motor que permite y anima a posteriores a seguir mejorando al demostrar que es posible siempre que la sociedad luche.