Iniciamos el curso de Ha.Economica.Mundial hablando de las desigualdades entre ricos y pobres en el mundo de hoy.
Pudimos comprobar mediante gráficas y mapas que los continentes más desarrollados son aquellos que tienen un PIB más elevado. No obstante, unas de las cosas que me impactó fue saber que Asia contiene el 50% de la población mundial y en cambio su PIB es bastante pobre.
La población mundial ha ido creciendo sosteniblemente a lo largo de los años pero de manera desigual. No todos los continentes han experimentado el mismo proceso de expansión, ya que algunos como África apenas ha crecido y sigue siendo el más pobre.
Situaciones como ésta hoy en día parecen irracionales pero la verdad es que la pobreza y las desigualdades entre ricos y pobres son una realidad.
Es razonable que algunos países sean más ricos que otros por causas históricas, disponibilidad de recursos, política, economía... pero ¿No pueden éstos contribuir con los más desfavorecidos para lograr un mejor bienestar mundial?
Las posibilidades de crecimiento de un país o continente son numerosas ya que influyen en su proceso todo tipo de condicionantes como la situación geográfica, los recursos naturales disponibles, la situación política, la tecnología, el capital humano, la producción...
Un país presentará una mejor situación en función del interés que haya causado al resto.
Es poco ético pero cierto, moverse y ayudar a cambio de algo parece ser una actitud habitual por parte de todos que explica muchos de los problemas que han habido y que hay en el mundo.
La desigualdad es una realidad que puede ser enfocada desde el ámbito internacional, interno o global. Para el desarrollo de su estudio se utilizan unos indicadores específicos como el PIB y IDH que permiten analizar la situación y la evolución de la sociedad.
Las desigualdades en el mundo cada vez son más profundas e importantes pero lo que resulta incomprensible es que éstas tiendan a crecer en pleno periodo de globalización.
Pudimos comprobar mediante gráficas y mapas que los continentes más desarrollados son aquellos que tienen un PIB más elevado. No obstante, unas de las cosas que me impactó fue saber que Asia contiene el 50% de la población mundial y en cambio su PIB es bastante pobre.
La población mundial ha ido creciendo sosteniblemente a lo largo de los años pero de manera desigual. No todos los continentes han experimentado el mismo proceso de expansión, ya que algunos como África apenas ha crecido y sigue siendo el más pobre.
Situaciones como ésta hoy en día parecen irracionales pero la verdad es que la pobreza y las desigualdades entre ricos y pobres son una realidad.
Es razonable que algunos países sean más ricos que otros por causas históricas, disponibilidad de recursos, política, economía... pero ¿No pueden éstos contribuir con los más desfavorecidos para lograr un mejor bienestar mundial?
Las posibilidades de crecimiento de un país o continente son numerosas ya que influyen en su proceso todo tipo de condicionantes como la situación geográfica, los recursos naturales disponibles, la situación política, la tecnología, el capital humano, la producción...
Un país presentará una mejor situación en función del interés que haya causado al resto.
Es poco ético pero cierto, moverse y ayudar a cambio de algo parece ser una actitud habitual por parte de todos que explica muchos de los problemas que han habido y que hay en el mundo.
La desigualdad es una realidad que puede ser enfocada desde el ámbito internacional, interno o global. Para el desarrollo de su estudio se utilizan unos indicadores específicos como el PIB y IDH que permiten analizar la situación y la evolución de la sociedad.
Las desigualdades en el mundo cada vez son más profundas e importantes pero lo que resulta incomprensible es que éstas tiendan a crecer en pleno periodo de globalización.
No hay comentarios:
Publicar un comentario