En esta etapa se presentan ciertos cambios en el movimiento de mercancías, deslocalización del factor trabajo y mobilización de capital. En primer lugar, el comercio mundial padece una importante evolución; su ritmo de crecimiento creció más que la producción. La etapa de mayor crecimiento fue la de 1840-1870. Durante estos años el comercio movía el mundo con sectores punteros como los pesados. El principal inconveniente, es que el coste de transporte de estos productos, al ser muy pesados y con un escaso valor unitario, era elevado. No obstante, el ritmo de crecimiento de este periodo parece más alto porque se parte de niveles más bajos.
En relación a la distribución geográfica del comercio mundial, el predominio lo tenía Europa, concretamente Inglaterra; ya que era el primer exportador de manufacturas de algodón y de maquinaria. Los países que concentraban un mayor comercio mundial eran Alemania, Francia y Rusia. Sin embargo, EUA apenas dispuntó en esta época por su lento crecimiento y Japón destacó en el comercio interasiático.
La composición del comercio mundial hasta el S.XIX era el intercambio de manufacturas por alimentos y materias primas; pero a partir del 1870, los países desarrollados pasaron a consumir menos productos alimenticios y más minerales. Además, el % de demanda textil bajó a favor de la de productos metálicos y maquinaría.
Por otra parte, la evolución también requería cambios organizativos y técnicos para aumentar el valor de la producción y reducir la incertidumbre y los costes de transporte. La solución era mejorar e invertir en comunicación. Se llevaron a cabo técnicas como la homogeniación del sistema de medición entre los países líderes, se mejoró en el sistema de correos y telégrafos, hubo medidas para controlar las enfermedades tropicales (vacunas) y se crearon en 1883 oficinas de patentes y marcas que garantizaban la protección intelectual.
En relación a la política comercial de esta etapa, conviven dos políticas: el librecambismo y el proteccionismo. La primera fue la que tuvo menos importancia, pero la más defendida por los argumentadores ingleses. El librecambio era la política que mejor se adaptaba a su desarrollo económico. Sólo se aplicó y fue aceptada en las décadas 60 y 70 y por los países que se estaban industrializando. Una de las maneras legales que se utilizaron para implantar el librecambio fue el "Tratado de Chevalier" entre Francia e Inglaterra. En cambio, por la coyuntura mundial del momento y una crisis se adoptó otra vez por el proteccionismo. Era la política económica que dominaba a escala mundial a causa de las grandes desigualdades entre países y por ser la idónea para aquellos países que empezaban a adoptar por tecnología.
Sin embargo, no es menos importante en esta etapa de crecimiento los efectos que ocasiona el flujo del factor trabajo gracias a los movimientos de la población. La magnitud de emigrantes fue brutal; el continente más emigrador fue Europa (44M) y el país Inglaterra, principalmente por las consecuencias de la revolución agraria. La procedencia de los emigrantes europeos fue muy densa y los lugares de destino fueron EUA, Argentina, Canadá, Sur África...
Los motivos pueden ser de push (motivos de crisis) o de pull, pero las causas pueden ser políticas, religiosas (judíos) u económicas (desempleo agrario e industrial, disyuntiva entre salarios y niveles de vida, obstáculos para acceder a la propiedad, mejora en los transportes y comunicaciones...
Como consecuencias, encontramos las sociales y las económicas. La emigración liberó presión demográfica a territorios que estaban padeciendo una transición con una fuerte natalidad e ingresos, rompe lazos familiares y crea grupos ó clubs de personas de un mismo país de origen en el país donde residen. Además, economicamente, las divisas aportaron un gran crecimiento al país de destino pero los salarios se vieron congelados en los países de origen. No hubo un estado social que impidiera esta emigración; alguna de las causas fue la inexistencia de un estado de bienestar y la creación de casas "workhouses".
Por otra parte, el desarrollo desigual de la industrialización puso en marcha el movimiento internacional de capital. El volumen de flujo de capital fue de 4000 M de libras esterlinas y las causas fueron la urbanización, la industrialización, y las grandes plantaciones. En 1914 el capital inmovilizado procedía de Inglaterra y Rusia y se destinó a Europa y a América del norte. La inversión de capital se dirigió a dos sectores diferentes; Rusia invirtió en colonias (actividades intensivas en trabajo), y Francia en Europa (actividades intensivas en capital; ferrocarril).
En definitiva, el comercio es una de las bases de la evolución de la economía; ya que permite el intercambio y desarrolla nuevos procesos que lo faciliten. No obstante, siguen habiendo países en condiciones menos ventajosas, al no ser lo bastante competidores o al no poseer productos de interés internacional. Además, también son importantes las desigualdades que se originan. La emigración produce efectos tanto en los países de origen como en los de destino. Actualmente, sucede algo semejante, personas que buscan una vida mejor emigran de su país de origen como Marruecos, arriesgando sus vida para llegar al país más cercano con espectativas productivas. No obstante, no siempre logran lo que buscan; ya que las condiciones de trabajo no siempre son favorables y las desigualdades siguen presentes.
Estimada Beatriz
ResponderEliminarMe agrada la forma en que haces la explicación de lo que han visto durante la semana. Ahora, me interesaría que profundizaras un poco más en tus comentarios sobre los vínculos entre el curso y la realidad que vives actualmente. Ya que tomas una posición en los temas que reflexionas, sería interesante que nos ampliarás las ideas en las que basas tus opiniones, eso le daría un valor extra a tu blog. Por cierto, te felicito por la disciplina que se ve reflejada en cada una de sus entradas y un detalle más vigila con la ortografía y algunas palabras que utilizas y no existen en castellano.
Un saludo
CR